Capítulo I: Manita de líder



Con el recuerdo del 16-0 en la ronda preliminar de la UEFA a la Constelació Sportiva de Andorra, y como homenaje al gran capitán Jesús Diego Cota, lesionado de gravedad en el partido de vuelta, se presentó el Rayo en Villarreal dispuesto a comenzar la liga de las estrellas como ya lo hizo el año anterior: invicto en las primeras cuatro jornadas y líder en la 8ª, 10ª y 11ª.

Un Rayo con doce caras nuevas y mil millones en fichajes

Comenzaba su tercera temporada en primera después de haber acabado la 99/00 en 9ª posición, la mejor de su historia. Un Rayo con doce caras nuevas y mil millones de las antiguas pesetas gastado en fichajes llegaba y se sacudía los nervios de la inauguración endosándole 5 goles al equipo del debutante Víctor Muñoz.

El equipo templó y mandó, se fue a los medios e hizo lo que quiso con el partido. Con un Luis Cembranos llevando la manija en la medular, sólo hizo falta que jugara 56 minutos de partido para dejarlo finiquitado.

Los espías del Molde noruego no se creían lo que estaban viendo

Con Ballesteros y De Quintana de centrales, y con Helder y Poschner de lugartenientes en el centro del campo, fueron cayendo los goles en la portería de un jovencísimo López Vallejo; los espías del Molde noruego no se creían lo que estaban viendo.

Los goles de Cembranos, éste por partida doble, Quevedo, Bolo y Helder dejaban al Rayo líder de primera de nuevo, en la que sería la temporada de su debut en la Copa de la UEFA, alcanzando ’solamente’ los Cuartos de Final.


Fernando Sebastián.