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Albiol Diamé Real Zaragoza Fichajes Chupe Zazo Edu Albacar PelegrínComienzos de la temporada 99/00. Un Rayo pletórico había ganado los dos primeros partidos de liga y encabezaba de manera sorprendente la clasificación de Primera División. La tercera jornada en casa parecía que iba a terminar con un empate ante la Real Sociedad, pero en el minuto 90 la alegría inundaba la grada de Vallecas.
Poschner sacaba un córner y Míchel le pegaba de volea según llegaba, convirtiendo un golazo imparable y dando los tres puntos a un equipo que mantenía de esa manera el liderato compartido con el FC Barcelona.
Míchel y la objeción de conciencia
El Diario MARCA recogía esa semana en sus páginas una interesante noticia sobre el héroe del domingo en Vallecas. Michel había comenzado a prestar la objeción de conciencia entrenando niños de la Escuela Mar Abierto, sustituyendo con esos servicios el por entonces servicio militar obligatorio.
Míchel realizó la objeción de conciencia entrenando a los más jóvenes
Míchel no quería perderse la que iba a ser una de las mejores temporadas de la historia del Rayo y aprovechaba la ocasión para demostrar su voluntad de trabajar con los más jóvenes. De hecho, ya era entrenador del equipo de infantiles de la Escuela ADEPO y reproducía con los chavales el 4-4-2 típico del Rayo de la época.
Míchel recuerda la historia
El capitán del Rayo Vallecano recordaba junto con Rayo Herald esos momentos vividos durante la Temporada 99/00. “Fue todo a través de Juan Pedro que es el encargado de tramitar las fichas en el Rayo”, hacía memoria el jugador franjirrojo.
“Hablé con Miguel, un hombre de “Mar abierto” que es una escuela de fútbol en Vallecas y me dijo que él conocía a gente y que podría hacer la objeción de conciencia allí llevando los equipos de los niños”, resumía la historia que fue objeto de noticia en el Diario Marca.
Míchel, que vive una segunda juventud en el Rayo Vallecano, recuerda con cariño especial su experiencia con los niños. “Yo llevaba los pre-benjamines de 5 y 6 años y me hacía mucha ilusión. Estuve todo un año trabajando con él y la verdad es que fue todo muy bien. En lugar de hacer la mili iba allí por las tardes y enseñaba a los niños a jugar y a dar sus primeros pasos con el fútbol”.
Yo llevaba los pre-benjamines de 5 y 6 años y me hacía mucha ilusión
El capitán rayista sólo tiene palabras de agradecimiento para todos los involucrados en la iniciativa. “Quedé encantado, me trataron muy bien y guardo un gran recuerdo de Miguel, de hecho cuando puedo voy a verle”.
El futuro
El veterano centrocampista intenta en esta etapa de su carrera ayudar al Rayo Vallecano a regresar al lugar que le pertenece dentro del panorama futbolístico español. Míchel no descarta dedicar tiempo a los más jóvenes una vez que termine su trayectoria profesional: “A mi me encantaría. Lo más positivo del fútbol es el trabajo de cantera y la formación de futbolista”.
Es un trabajo muy bonito y que me gustaría hacer en un futuro
En esa línea, Míchel reconoce que las mayores satisfacciones se obtivenen con el trabajo de cantera. “Llegar al primer equipo y ser entrenador profesional le puede hacer ilusión a todo el mundo, pero lo que más te llena como entrenador es la formación de los jóvenes y ver cómo llegan arriba. Es un trabajo muy bonito y que me gustaría hacer en un futuro”, finalizaba.
Fernando Sebastián / Rayo Herald.