Ghilas se convirtió sin duda en el mejor hombre del partido sobre el césped de Balaídos. El jugador del conjunto celeste fue una auténtica pesadilla durante todo el encuentro, obligando a Pepe Mel a recomponer la banda izquierda durante la segunda mitad. Primero Juanma y luego Manolo sufrieron la habilidad en el uno contra uno del jugador francés del Celta de Vigo.