Tan sólo tres equipos no saben lo que es ganar en su estadio en lo que llevamos de liga. El Celta de Vigo es uno de ellos. A pesar de mostrar en ocasiones un juego vistoso y poco acorde con el lugar en la tabla que ocupan, los de Eusebio Sacristán se las ven y se las desean para sacar adelante sus partidos en Balaídos.
La última vez que los celestes vencieron en su campo fue en la pasada temporada ante el Alavés (2-1), triunfo que certificó la permanencia de los gallegos para la presente campaña.
Buen juego… por momentos
Despistes defensivos en el marcaje, aletargamiento periódico y falta de definición arriba son los principales síntomas de la ‘enfermedad’ que parece afectar al Celta. Aunque el equipo que dirige un cuestionado Eusebio sabe a lo que juega y por momentos lo hace muy bien -sobre todo y curiosamente lejos de Vigo-, tales errores le están condenando a ocupar uno de los cuatro puestos de descenso.
La situación se ha repetido demasiadas veces: el equipo llega, perdona y recibe el mazazo rival casi de inmediato. Los vigueses solamente se han adelantado en un partido y casi siempre han tenido que ‘nadar a contracorriente’. De hecho, el Celta ha visto su portería perforada en todos los partidos de esta temporada.
Confianza en el guardameta
Mas no parece afectar mucho la ‘enfermedad céltica’ al portero celeste. El gaditano y ex atlético Ismael Falcón es indiscutible para Eusebio pero sus buenas actuaciones no están siendo suficientes. Poco ha podido hacer en los goles recibidos por el equipo y es uno de los jugadores que mejor están rindiendo.
Por delante del guardameta, el técnico vallisoletano ha depositado su confianza en el joven Hugo Mallo para el lateral derecho. El jugador, de 18 años fue el ‘autor’ del esperpéntico penalti contra el Cartagena de la jornada pasada. Futbolista con una gran progresión, Mallo tiene muchas posibilidades de ser titular ante el Rayo.
Otro de los fijos será Catalá. Con una sanción “en suspensión” tras un incidente con Notario, el central volverá al equipo celtiña acompañando a Jordi o el veterano Noguerol. La línea defensiva la completará el brasileño Botelho, jugador cedido por el Arsenal que está cuajando una temporada bastante decente.
Cristian Bustos se perfila como el hombre de contención en la medular local. El futbolista alicantino se caracteriza más por su entrega y juego agresivo que por su calidad. López Garai parece, ‘a priori’, el hombre con quien compartirá el doble pivote. El ex del Castellón está realizando una buena temporada y es un jugador con un buen disparo. Aunque no tanto como el de Roberto Trashorras. Ojo con la derecha del ’10′ celeste. Es el máximo goleador del conjunto gallego y se encarga de centrar al área todo golpe franco. Podría asegurarse sin miedo a la equivocación que posee una de las mejores diestras de la categoría y ya lo ha demostrado esta temporada con dos golazos (y un tercero de penalti).
El puesto de ariete, maldito
En el costado derecho es casi segura la presencia de Dani Ábalo. Si bien le sobra llegada y velocidad a este pontevedrés de 22 años, su principal carencia en este inicio de temporada ha sido el gol. Ocasiones para anotar le han sobrado y finalmente consiguió ver puerta el pasado sábado en Cartagena, aunque él mismo admitió que su intención no fue disparar sino centrar.
El internacional sub 21 Aaron Ñíguez podría volver a ser de la partida junto a uno de los más queridos por la afición viguesa: Iago Aspas. El canterano fue el héroe de la permanencia precisamente en el último partido que los vigueses ganaron en Balaídos. Eusebio le está utilizando como segundo delantero, ya que no es un ariete clásico. Esa posición parece maldita en este curso, ya que ni Saulo ni Joselu ni Arthuro han visto puerta aún. El último de ellos vuelve al equipo tras unas semanas de baja y se espera que juegue unos minutos.
Un comentario en "Atrapado en Segunda División"
84scor3 ha escrito el 24 de October de 2009 a las 14:39
He llegado aquí de rebote y he de felicitarte por el articulo y el trato recibido por parte del Celta, no como otros equipos con los que ha jugado el Celta (la semana pasada el Cartagena en la previa fantaseaban y vacilaban como si fueran el Barça y luego ganaron de piscinazo).